El hoy en día de México

En este momento me encuentro en uno de los hoteles cerca del aeropuerto D.F.,  o Benito Juárez (disculpe, pero no me acostumbro a decirle así). Estos hoteles son una verdadera maravilla para aquellos que viajan mucho y con tiempo limitado, ya que de aquí nunca llegará tarde al aeropuerto.

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Mi vuelo a Nueva York sale hasta la tarde del día de hoy, por lo que pasaré un par de horas más en este cómodo lugar.

Al despertar el día de hoy, con una buena taza de café, leí en las noticias varios artículos relacionados con Guerrero.

Debo decir que es una verdadera pena y una profunda lástima el ver como aquel estado, con tanta belleza natural, se está incendiando a manos de su propia gente, cuya violencia es desmesurada y escalofriante.

La situación en nuestro país ha llegado a tal grado que hace no más de un mes el Papa desde Roma pidió al mundo entero que rezaran por México, debido a la violencia  genocida que se vive en el país.

La violencia en México ha llegado a niveles astronómicos y hoy en día, esta nación ya está en parámetros comparables con la terrorífica guerra de Bosnia.

El decir esto no es poca cosa, ya que aquel conflicto en los Balcanes llegó a testificar crímenes contra la humanidad de carácter escalofriante, como lo es poner perros muertos dentro del estómago de mujeres embarazadas.

La violencia en México, particularmente en Guerrero, ha llegado a los niveles ya mencionados.

Esta mañana fueron encontrados los restos desmembrados de un joven a las orillas de un jardín de niños, algo que me parece completamente repugnante en el sentido de la manera de afectar a la inocencia de los pequeños.

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Lo peor es que el estado Guerrero no es el único que presenta este tipo de crímenes contra la humanidad, sino que ya casi todos los estados de la república presentan crímenes de esta naturaleza.

Nunca se me olvidara un día, cuando yo era mucho más joven, que presencié un cuerpo desmembrado y despellejado, colgado de uno de los puentes cercanos al fraccionamiento de Los Tabachines, en Cuernavaca.

A su vez, hace unos cinco años mi hermano pequeño encontró una cabeza humana cerca de su escuela, lo que significa que estos crímenes no son de ninguna manera nuevos.

Debido a los crímenes de esta índole, la mente de los pequeñines  se está ensuciando cada vez más y lo que es aún peor, se están acostumbrando a los asesinatos caníbales que suceden todos los días a lo largo y ancho del país.

Hace poco, un par de reporteros hicieron una visita a una escuela primaria para preguntar a qué se querían dedicar los pequeñitos cuando sean grandes; la respuesta mayoritaria por parte del sexo masculino fue nada menos y nada más que narcotraficante.

No olvidemos que los niños son el futuro de un país y si estos se arruinan, entonces el país no tendrá ningún futuro.

Es hora de irme al aeropuerto. ¡Buenos días a todos!